15/11/2006 - 00:00 h.

TEATRO ARNICHES

LA CHÁCENA

presenta:

MALA SANGRE

Autor: David Plana

Con:

FRANCESC GALCERÁN, MAITE JIMÉNEZ , CRISTINA ARRANZ, CARLOS SEGUÍ y XENIA REGUANT

 



Dirección: MARIANO DE PACO SERRANO



Sinopsis:

La vida es una comedia hilarante. La vida está automatizada. El despertador suena por la mañana y, desde ese momento, cada ser humano abre su día, su particular cuartilla emborronada de rutina. Las horas luchan por cuadrar en un orden perfecto. Hombres y mujeres se concentran en el metro, en los aparcamientos, en los quioscos, en las dichosas máquinas de café de las empresas..., en todos esos lugares (y referentes) dispuestos a convencernos de la facilidad y la normalidad de cuanto hacemos. “Si controlas tu apariencia, te dejarán vivir en paz”. Esa es la clave: un saco de frases hechas utilizadas en el momento oportuno, un escaparate de gestos universales que nos ayudan a salir del paso, a no profundizar, a esconder nuestra identidad. A mantener la calma frente a los otros y frente a uno mismo. Tenemos asignadas unas tareas, un físico, una manera de proceder ante las cosas que nos suceden. No hace falta pensar –a quién le importa tus pensamientos, tu opinión sobre nada-, no hay tiempo, ni ganas. Cada uno tiene que ir a lo suyo. Con seguridad, sin salirse del estereotipo. Pase lo que pase. Cada jornada es un cóctel de veinticuatro horas de consumo compulsivo de información, gasolina, sobres de azúcar, papel, baterías de móvil, suela de zapatos, ropa, maquillaje, aburrimiento, paciencia. Violencia. Basta observar algunas miradas, escuchar ciertos suspiros, comprobar cómo la persona que va delante de ti por la calle aprieta los puños como si nada pasara y cruza luego, una vez que ha relajado sus manos, hacia la acera de enfrente. La realidad es lo que desconocemos. Lo que nos encargamos de proteger. No nos conocemos ni a nosotros mismos, así que cómo vamos a saber cómo son los demás, cómo van a reaccionar. Las ciudades son hogares anárquicos; nosotros nos hemos encargado de hacerlas así de irregulares y sorprendentes. Ellas vigilan y secundan nuestros instintos más primarios. Ajustar cuentas, sentir celos, no saber qué hacer con el amor y con la envidia, mucho menos con la soledad. La circunstancia más simple puede acabar con ese falso equilibrio. Basta con plantearnos cuántas veces al día entramos en un ascensor, compartimos ese minúsculo espacio con desconocidos a los que saludamos, despedimos, miramos de arriba abajo o despreciamos. Son encuentros cortos, sin repercusión alguna. Pero, ¿y si el ascensor se estropea?
 

Ficha Tecnica:

Dirección de producción María Torrente
Diseño de vestuario Sonia Pensado
Diseño de iluminación Pedro Yagüe
Diseño audiovisual Javier Almela
Ejecución de iluminación y sonido Antonio Serrano
Banda sonora Laura Demaría
Espacio escénico David Fernández de Loaysa

 





Duración: 80 minutos