Muestra

15 voces conversan sobre la autoría del mañana​

Noemí Rodríguez (Teatro En Vilo)

La creación colectiva como parte del cambio de paradigma en la cultura contemporánea.

La cuestión del futuro del teatro y de la autoría no puede estar desligada del futuro del mundo. El teatro debe escuchar el sentir de los tiempos. Estamos en un momento de la historia de la humanidad de cambios rápidos y radicales. Nos encontramos al borde del colapso y necesitamos más que nunca la inteligencia y el corazón colectivo, para crear nuevas culturas que puedan relacionarse con el entorno de otra manera.

En este sentido, el teatro es un espacio privilegiado en el que puede prender la imaginación y la creatividad colaborativa. Y ese espacio ha de ser valiente, diverso y divergente. De manera que pueda traer lo que todavía no es, acercarnos a lo que está queriendo nacer, y ser un instrumento hábil y sensible que materialice por un instante lo invisible.

En esta idea del teatro como agente de cambio, dónde colaborativamente se piensan las grandes preguntas del mundo, me parecen sumamente interesantes los procesos de creación colectiva. Estos, ponen en el centro del trabajo el deseo, los cuerpos, la imaginación y la experiencia de las personas que están en escena.

En estos procesos a través de la improvisación y las vivencias del elenco, se impulsa el diálogo, la escucha, la convivencia y la diferencia. En ellos coexisten y se relacionan distintas maneras de atender, tanto a aquello que creemos conocer, como a lo desconocido.

Es fundamental, en este tipo de trabajo, el papel de la dramaturgia. Este consiste en la toma de toda una serie de decisiones estilísticas y de contenido, que ordenan la experiencia del espectador al tiempo que se recogen los distintos puntos de vista, reacciones emocionales y momentos escénicos que se han dado en el periodo de creación. La dramaturgia, genera orden, pero no mata el caos y la diversidad de la creación colectiva. Lo que hace es impulsarlo, elevarlo, darle presencia y convertirlo en algo vivo y emocionante para el espectador.

Para que esta manera de crear pueda darse en las artes escénicas, necesitamos tiempos de creación más extensos que permitan la exploración y el encuentro. En este sentido, las instituciones y los espacios de gestión cultural deben apoyar este tipo de iniciativas, entendiendo y dando aliento a sus necesidades específicas. Así también, la Muestra de Autores Contemporáneos de Alicante, se presenta como espacio único para la promoción y el estudio de este tipo de procesos dónde se experimenta, sueña, juega y dialoga colaborativamente en torno a las grandes cuestiones que laten en este momento.