Muestra

15 voces conversan sobre el legado de la Muestra

Lola Blasco

La responsabilidad de hacer Historia

Pensar en Guillermo Heras es pensar en uno de los directores que más ha hecho por la dramaturgia viva de este país. Guillermo siempre ha sido generoso con los autores más jóvenes, siempre ha estado (directa o indirectamente) dando voz a la nueva autoría española. Ya sea como director o al frente de diferentes cargos, siempre se ha ocupado de visibilizar las nuevas corrientes escénicas. Se ha caracterizado, además, por saber apreciar voces todavía desconocidas y por dar ánimos a aquellos que, en su juventud, desean tirar la toalla ante el primer fracaso. A nivel personal, me parece de justicia admitir que la primera vez que estrené un texto en condiciones profesionales, fue gracias a Guillermo y a la Muestra de Teatro Español de Autores Contemporáneos de Alicante. Y entiendo que, como yo, muchas otras autoras y autores.

Yo no había oído hablar de la Muestra hasta el momento en que decidí dedicarme profesionalmente al teatro y me presenté a las pruebas de la RESAD, en Madrid. La primera ocasión en la que oí hablar de la Muestra fue durante mi examen de ingreso. Allí, Juan Mayorga (que estaba en el tribunal) al saber de mis orígenes alicantinos, me preguntó si conocía uno de los festivales más importantes de autores españoles de teatro: la Muestra de Autores. Debido a mi ignorancia, aquella pregunta me hizo pasar un mal rato, pero pronto se disipó el sonrojo, pues el resto de autores allí presentes, autores y autoras de una generación anterior a la mía, autoras y autores que yo admiraba, empezaron a hablar animadamente de la Muestra y de su importancia dentro del panorama teatral contemporáneo español. Todos hablaban de Guillermo con agradecimiento y respeto. Poder mostrar sus obras allí, cuando en otros muchos sitios las puertas estaban cerradas para la dramaturgia contemporánea, les hacía tener un sentimiento de pertenencia a esa historia viva que es el teatro. Sobra decir que, desde ese momento, yo también quise formar parte de esa historia. Además, como alicantina, me sentía doblemente ilusionada ante la perspectiva de poder exhibir en mi tierra alguna de mis creaciones. La feliz ocasión se produjo cuando casi finalizaba mi carrera. Feliz ocasión a la que siguieron otras ocasiones también felices y ya, por entonces, entre amigos.

Las redes, los tejidos, son sostenes importantes para una profesión tan oscilante como es la del mundo del teatro. Sin esas redes, es fácil perderse por el camino, o ahogarse o no llegar. La Muestra de Autores y todo su equipo con Guillermo Heras al frente, ha sido de suma importancia, porque más allá de servir de escaparate de autores consagrados y emergentes, ha contribuido (y esperamos que lo siga haciendo) a crear historia.

Son personas como Guillermo, personas responsables con su profesión y con su tiempo quienes hacen posible la continuidad del teatro, o lo que es mejor (parafraseando a Ortega) un teatro de continuidad. Y la continuidad no es otra cosa que aprender y agradecer la experiencia de los que nos precedieron. Gracias mil veces, Guillermo.