Muestra

15 voces conversan sobre el legado de la Muestra

Gracia Morales

Un compromiso vital con la dramaturgia contemporánea

Desde mi punto de vista, trabajar en (desde/ para/ por) la dramaturgia contemporánea en España implica, necesariamente, poseer tres cualidades: audacia, persistencia y responsabilidad ante nuestro presente. Porque, en muchos casos, nos enfrentamos a una teatralidad poliédrica, arriesgada, incómoda incluso, que nos asoma al límite de nuestras certezas, interrogándonos como público sin permitirnos respuestas fáciles. Se trata, además, de creaciones que no están aún validadas por el ámbito académico y que están forjadas ahí, justo a pie de obra, al mismo filo de la actualidad, sin que puedan ser ratificadas por la perspectiva que aporta el paso del tiempo.

Audacia, persistencia y responsabilidad son, sin duda, tres de los motores que han impulsado toda la trayectoria profesional de Guillermo Heras, y, más en concreto, su iniciativa al gestar y dirigir durante veintinueve ediciones la Muestra de Teatro Español de Autores Contemporáneos.

Año tras año, la Muestra se ha consolidado como un proyecto excepcional en nuestro país, ofreciendo cobijo y altavoz a esa nueva dramaturgia que, en muchos ámbitos de la gestión cultural, o bien es ignorada, o bien es vista con desprecio o suspicacia. Guillermo Heras ideó, para nosotros y nosotras, un espacio propio donde encontrarnos y dialogar, donde poder nutrirnos con las diversas propuestas; un lugar, también, donde se dignificaba nuestra profesión. Recuerdo con profundo afecto cada una de las ocasiones en que he podido asistir a la Muestra de Alicante, participando en talleres o mostrando mi trabajo como autora: esos días me he sentido en un hogar que nos acogía, generosamente, a todas y todos.

Por otra parte, creo que existe una cuarta fuerza motriz, fundamental para entender la tarea realizada por Guillermo al frente de la Muestra: su curiosidad. Las varias veces que he podido charlar tranquilamente con él –y he tenido la fortuna de que nos encontremos, por azar, en diversos aeropuertos, yendo o viniendo de viajes transatlánticos–, siempre me ha maravillado su conocimiento del teatro actual en lengua española. Resulta admirable la perspectiva tan amplia que posee, esa mirada atenta a todo lo que se estrena o se publica en el ámbito hispánico. Y atesora ese bagaje por puro entusiasmo: a Guillermo Heras le apasiona el teatro contemporáneo, está vitalmente comprometido con él (de ahí que sea un “teatrista” integral –como dirían en Argentina–, que ha hecho de todo en las artes escénicas y que no deja nunca de indagar y perfilar nuevos caminos).

Confío en que estos cuatro valores que he apuntado, curiosidad, audacia, persistencia y responsabilidad, sean el legado imprescindible que Guillermo deja a quienes toman el relevo al frente de nuestra querida Muestra de Teatro Español de Autores Contemporáneos, a la que deseo ¡un largo y enriquecedor futuro!