Autor: José Martín Recuerda


Granada, 1922 / Motril, Granada, 2007-06-08

El teatro ha sido la única verdad absoluta en la vida de Martín Recuerda. Literatura y vida se confunden en él. No concibe el teatro si no es escrito desde el mismo escenario; ahí es donde está la verdad dramática. Esta es la idea que siempre ha practicado en su faceta de director de escena, pero también de autor. Tanto en el TEU de Granada como en la cátedra “Juan del Enzina” en Salamanca o en su etapa de director del teatro de la Casa de América, en el escenario, con actores, con el texto vivo, representado, corregido, él ha ido resolviendo los tres escollos que debe aprender a salvar todo dramaturgo: la estructura de una obra, la técnica escénica, la comunión con el público. Lo demás pertenece a la magia, a la búsqueda del misterio que se esconde tras las apariencias.

Para Martín Recuerda el teatro es una revolución permanente. Su teatro es subversivo porque en él aparecen tres elementos clave que lo hacen así: la represión político-social, la represión sexual y un sentimiento religioso, en el más amplio sentido de expresión. Como autor; Martín Recuerda se caracteriza por una fina intuición para la psicología de los personajes, la atención al detalle que hace de lo mínimo una revelación del carácter; un espíritu libre, casi una egolatría que, al hacer de él el centro del mundo, le libera de ataduras, de compromisos que no sean los que mantiene consigo mismo.

Se rastrean en él todas las influencias de los grandes: Baroja, Valle-Inclán, Lope de Rueda, la picaresca, el sainete, la tragedia grotesca, el astracán… todo lo asimila, todo lo aprovecha y lo convierte en materia propia. Su lenguaje es directo, abrupto, sin concesiones ni eufemismos, sacado de la vida, no de los libros; nada de populismo estilizado a lo Lorca: lenguaje de la calle, del mercado; es un lenguaje cruel que nos muestra una realidad cruel, amarga, llena de represiones, de frustración.

José Monleón advierte dos etapas en el teatro de Martín Recuerda:

Una primera con personajes agonizantes, víctimas de un medio hostil: victimas, hijos de victimas; es un paisaje del sur árido, inmóvil, cerrado en sí mismo, agobiante. Obras de esta etapa son La llanura, alegato contra la guerra civil, contra todas las guerras; una tragedia griega con el personaje de la madre, que inaugura toda una galaxia de mujeres duras, fuertes; y la presencia del “cante jondo” como telón sonoro de la tragedia. Los átridas, obra bastante autobiográfica, donde el alcohol es la salida destructiva para el dolor y la frustración. El payaso y los pueblos del Sur, El teatrito de don Ramón.

Una segunda etapa, fruto de una meditada toma de conciencia del autor ante la vida y ante su obra. Aquí los personajes plantan cara a la realidad, se revuelven, gritan; es un “teatro total”, (ibérico dice él), cruel como una corrida de toros. Martín Recuerda abre el escenario e íntegra al público creando un espacio escénico que se convierte en territorio donde se celebra la ceremonia de la comunión entre espectáculo y público. Obras de este periodo son: Como las cañas secas del camino, Las salvajes en Puente San Gil, El Cristo, Las arrecogías del Beaterio de Santa María Egipciaca, Las conversiones.

RELACIÓN DE SUS OBRAS DRAMÁTICAS

– La garduña (1940): inédita.
– El padre Aníbal (1941): inédita.
– El enemigo (1943): publicada en The Theatre of José Martín Recuerda, Edwin Mellen Press, New York, (1993).
– Dauro (1944): inédita.
– La reina soñada (1945): inédita.
– Caminos (1945): inédita; revisada por el autor en 1993, con el nuevo título La Prisión.
– La llanura (1947): revista Estreno Nº 1(1997); Ed. Don Quijote, Granada (1982).
– Los átridas (1951): inédita.
– El payaso y los pueblos del Sur (1951): inédita.
– Ella y los barcos (1952): inédita.
– Las ilusiones de las hermanas viajeras (1955): Ed. Godoy, Murcia (1981); Aula de Letras, Universidad de Málaga (1994).
– El teatrito de don Ramón (1957): esta obra obtuvo el Premio Nacional de Teatro en 1958. Ed. Taurus, Madrid (1969); Ed. Escelicer, Madrid (1969); Plaza y Janés, Barcelona (1984).
– Como las secas cañas del camino (1960): revista Yorick nº 17-18, (1966); Escelicer; Madrid (1967); Plaza y Janés, Barcelona (1984).
– Las salvajes en Puente San Gil (1961): revista Primer Acto 00 48 (1963); Aguilar (1964); Escelicer (1965); Taurus (1969), Cátedra (1977).
– El Cristo (1964): Taurus (1969); don Quijote, Granada (1982).
– ¿Quién quiere una copla del Arcipreste de Hita? (1965): Editora Nacional, versión censurada (1965), Escelicer; versión completa (1966).
– El caraqueño (1968): revista Primer Acto nº 107 (1969); Escelicer (1971).
– Las arrecogías del Beaterio de Santa María Egipciaca(1970): revista Primer Acto nº 169(1974); Excma. Diputación de Málaga (1975), Cátedra (1977); Arte Escénico, nº 22, Madrid (1984); Consejo Nacional para la Cultura y las Artes y el Gran Festival de México (1992) en versión inglesa, Perfomig Arts Journal Publications, New York (1985).
– El engañao (1972): Cátedra (1981). Esta obra fue Premio Nacional Lope de Vega en 1976.
– Caballos desbocaos (1978): Cátedra (1981).
– Las conversiones (1980): Ed. Godoy, Murcia (1981); Arte Escénico nº 61, Madrid (1985).
– Carteles rotos (1983): Ediciones Antonio Ubago, Granada (1995); Edwin Mellen Press, New York (1993).
– La Troski (1984): revista Primer Acto 00207(1985); Editoriales Andaluzas Unidas, Sevilla (1990).
– La cicatriz (1985): revista Canente n0 7, Málaga (1990); Edwin Mellen Press, New York (1993).
– Amadís de Gaula (1986): Universidad de Murcia (1991); Edwin Mellen Press, New York (1993); Ediciones Antonio Ubago (1995).
– La Troski se va a las Indias (1987): Editoriales Andaluzas Reunidas (1990).
– La deuda (1988): Edwin Mellen Press, New York (1993).
– Las reinas del Paralelo (1991): Edwin Mellen Press, New York (1993).
– La “Caramba” en la iglesia de San Jerónimo el Real(1993): Asukaría Mediterráneo, Motril (1966).
– El enamorado (1994): Inédita.
– Los últimos días del escultor de su alma (1995): Inédita.

Dentro de la producción dramática de José Martín Recuerda hay dos guiones cinematográficos y algunos guiones originales para T.V.E.

Por otra parte, habría que destacar más de veinte adaptaciones de obras teatrales de autores que van desde Esquilo a Eugene Ionesco, pasando por Cervantes, Lope de Vega, Tirso de Molina o Beaumarchais. Y numerosísimos son sus trabajos críticos.

Fecha currículum: noviembre, 1997