Autor: Ignasi Roda Fàbregas


Barcelona, 1953

Nací en Barcelona un buen día de marzo del año 53. Por la cabalística he de decir que soy piscis y como le ocurre a todos los mortales, uno está orgulloso de su signo, y se ajusta a sus necesidades y sus debilidades para justificarlas.

El oficio de teatro me llevó al ejercicio literario de escribirlo. Una afección temeraria si se quiere vivir. Pero soy testarudo (las raices aragonesas, ya se sabe) y lo llevo haciendo desde 1973 cuando, y de manera oficial, proclamé que había escrito mi primera obra “Iris”, que para más señas, se trata de un musical estrenado en circuitos pedagógicos.

Desde entonces aquí, he escrito una cincuentena de obras de todo género y con cierta predilección por los musicales, además también compongo canciones.

Una gran parte de mi producción ha servido para trabajar el teatro en talleres, con chicos y chicas de diferentes edades, oficio que ejerzo desde los 70 hasta ahora. Eso me permite introducirme y, ¿por qué no?, especialmente en el teatro infantil y juvenil.

“Grúmic, un sueño de otoño”, podría interpretarse como la síntesis de todo lo que he ido aprendiendo durante estos años. Su aparente simplicidad esconde una filosofía bien definida del mensaje teatral y humano que quiero transmitir, como autor y como director, a los niños y niñas, chicos y chicas y adultos que han visto la obra y la han acogido muy bien reafirmandome en la creencia que un buen espectáculo para niños también lo es para adultos.
Cultivó también el oficio de traductor, de narrador y de cuentista y tengo publicados dos cuentos y dos más en preparación. Una de las publicaciones parte de la obra de teatro,“Grúmic, un sueño de otoño”. Como traductor próximamente, se publicará, “L’ Entrevista”, obra de la desaparecida Natalia Ginburg.

Es curioso pero, habiendo estrenado prácticamente la totalidad de mis obras en circuitos comerciales o pedagógicos, todavía no se ha publicado ninguna. El mercado editorial no es proclive a editar teatro. Tal vez algún día lo podré hacer. Hoy por hoy practico con asiduidad el recurso de la fotocopia y gracias a eso y los cursos que hago, he podido dar a conocer mi teatro. A eso y a los estrenos que gracias a Dios comienzan a frecuentar, con el reconocimiento del público que es al fin y al cabo quien hace que un hombre se sienta autor del teatro.

Fecha currículum: 1996