Autor: Alberto Miralles


Elche, Alicante, 1940 / Madrid, 2004-03-02

Alberto Miralles Grancha. Un claro representante del teatro español nacido en los últimos años del franquismo. Su talante combativo y transgresor proviene, precisamente, de esos orígenes en los que se inició, cuando el teatro independiente jugaba un papel decisivo en la escena nacional. Creador y director del grupo Cátaro, desarrolló desde Barcelona una importante labor manifestada en festivales y certámenes, con una serie de producciones que tuvieron singular relieve. Destaquemos, entre ellas, el Catarocolón o Versos de arte menor para un varón ilustre (1968), en la que la historia le sirvió de excusa para abrir un amplio proceso desmitificador. Tras un proceso de influencias de las muchas estéticas escénicas que se prodigaron en ese tiempo (teatro de la crueldad, Brecht, Living Thèâtre), su cambio de residencia a Madrid, en 1976, le condujo a una significativa evolución en su escritura dramática. Ya no era el autor de grupo quien se manifestaba, con obra escrita a pie de escenario, sino el escritor de textos que busca desarrollar su personal dramaturgia. Había publicado algunas obras teóricas de notable interés para el momento –Nuevos rumbos del teatro (Salvat, 1974); Nuevo teatro español: una alternativa social (Villalar, 1977)-, por lo que su labor práctica siempre fue de la mano de un gusto por la reflexión, por el artículo periodístico, por el ensayo.
Ya en Madrid, y tras una obra que mostraba el desencanto del hombre de teatro español en plena transición política, Céfiro agreste de olímpicos embates (1980), Miralles empieza a llevar a los escenarios comedias que se presentan en el circuito habitual, pero que jamás pierden ese trasfondo inquieto y rebelde de sus primeros años. El jardín de nuestra infancia (1983), Comisaría especial para mujeres (1992) y Manzanas azules, higos celestes (1993) –estrenada con el título de Píntame en la eternidad, 1998- son algunas de las más significativas. Autor también de numerosas versiones de textos clásicos – Arciprestre (2000), para Rafael Álvarez “El Brujo”, ha sido la última-, y de como demuestran los dos tomos editados, en Fundamentos, en 1998 y 1999. Sus últimos textos publicados, en la misma editorial, son Cuando las mujeres no podían votar y El crepúsculo del paganismo romano, estrenada ahora con el título de Juegos Prohibidos. El Aula de Teatro de la Universidad de Barcelona llevó al escenario, a principios de este mismo curso, Okupas en el Museo, con dirección de Ricard Salvat.

Fecha currículum: septiembre, 2001